lunes, 6 de mayo de 2013

CELEBRAR LO PEQUEÑO

EUCARISTÍA DEL DOMINGO 5 DE MAYO DE 2013.


SEXTO DOMINGO DE PASCUA


Monición de entrada.


Hoy es el primer domingo de mayo. ¿Cuántas cosas se celebran estos días? Primeras comuniones ayer y los dos próximos sábados, la Feria del Libro Solidario que tenemos ahí afuera, los Mayos de muchos pueblos de Aragón, España y Latinoamérica, la fiesta del Trabajo, el mes de las flores y de la Virgen María, el día de la Madre, fiestas de los colegios, muchos aniversarios,…

Se ve que en el momento que calienta un poquito el sol, se nos despiertan las ganas de marcha después del largo invierno. Aunque el cuerpo y el bolsillo no estén para muchas mandangas, nos gusta celebrar las cosas. Como dice un antiguo refrán castellano que suele decir mi madre: “En llenando la panza, llega la danza”. Basta que tengamos satisfechas las mínimas necesidades primarias para que las personas nos sintamos felices y empecemos a sonreír, a bailar, a cantar, a besar.

Y es que, si os fijáis, estamos hechos para la alegría. Es nuestra condición natural, hemos nacido para ser felices, no para sufrir. No podemos dejarnos abatir por las malas noticias, los malos augurios, las personas pesimistas. El gran sabio y filósofo indio Rabindranath Tagore decía: “Si lloras porque se ha ido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”.

Hoy querría proponeros que durante este mes procuremos celebrar la mayor cantidad de cosas que podamos, aunque sean pequeñas. Que salgamos de aquí con fuerzas renovadas para seguir celebrando la vida. Porque en definitiva, celebrar la vida es continuar con el milagro de la Resurrección, y de seguir los pasos de Jesús en este sexto domingo de Pascua.

 

Moniciones de perdón.


Por las veces que somos demasiado pesimistas y solo vemos lo malo que nos sucede. Señor ten piedad.

Porque muchas veces tendemos a engrandecer las cosas negativas y a empequeñecer las cosas positivas. Cristo ten piedad.

Porque a veces no nos alegramos de la felicidad de los demás, sino que sentimos envidia. Señor, ten piedad.

 

Moniciones a las lecturas.


En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, vemos que cuando la iglesia de los primeros tiempos crece, empieza a haber algún que otro rifirrafe, pero gracias a la iluminación de la fe, se van solventando con amor.

En el libro del Apocalipsis de la segunda lectura, siempre tan misterioso, podemos llegar a la conclusión de que, aunque la Ciudad Santa de Jerusalén tenga tantos atractivos por sí sola, es la luz de Dios la que la encumbra.

En el Evangelio, Jesús resucitado sigue hablándonos de la importancia del amor.

 

Peticiones.


- Porque Dios nos ha dado ojos, manos, pies, inteligencia y amor.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque un persona que ha sido operada esta semana, ha salido bien de la operación.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque ayer 21 niños celebraron su primera unión con Jesús.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque hoy me duele menos el callo del pie.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque mi madre y todas las madres del mundo rebosan amor para sus hijos.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque hay mucha gente buena en el mundo.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque este(a) niño(a) es un motivo de alegría.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

- Porque estamos juntos en esta misa.

¡CELEBRAMOS LA VIDA!

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