domingo, 20 de noviembre de 2016

JUNTOS SOMOS MÁS

 20 DE NOVIEMBRE DE 2016.

- Preparación del nuevo lema de la parroquia para el nuevo año litúrgico:

“LA HUELLA DE JESUS EN TI”

 

Monición de entrada.

Hola, muy buenos días a todos. ¿Hoy es nochevieja, no? …..
Pues no, pero algo tiene que ver. ¿Habéis oído alguna vez que se celebra en algún sitio el año nuevo chino, o el año nuevo judío o árabe? Son culturas que tienen una manera diferente de contar los años. Por ejemplo, ahora estamos en el año 4714 según el calendario chino, y según los árabes en el año 1437, y el 5777 de los judíos. Pues como hay maneras diferentes de contar los años, los años nuevos no siempre se celebran en nochevieja…
Pues hoy es un día de esos. Hoy es el final del año litúrgico para la Iglesia Católica, el día de Cristo Rey.
En estas celebraciones, las personas solemos pensar en que el comienzo del año es un buen momento para hacer borrón y cuenta nueva. Algunos se comprometen a ser mejores o a obedecer a los papás, otros a empezar una dieta, o a dejar de fumar… Pues eso es lo que queremos hacer hoy en nuestra parroquia. Nos hemos reunido en una fiesta que llamamos JUNTOS SOMOS MÁS, y que ya hace varios años que celebramos, para comenzar con alegría y con ganas de hacer mejor las cosas; pero como es un poco difícil y aburrido hacerlo solos, es mejor hacerlo todos juntos, y así nos ayudamos a cumplir con nuestros buenos propósitos de año nuevo, porque… JUNTOS SOMOS MÁS!
A lo largo de la celebración, todos los grupos que estamos trabajando y conviviendo en la parroquia irán dándonos un poco de su alegría y de sus ganas a los demás, para que nos resulte más fácil ser mejores personas y ser más felices.

 

Peticiones de perdón

-Te pedimos perdón, Señor, por buscar la felicidad en las cosas materiales y no darnos cuenta de que la verdadera felicidad está en los momentos que podemos compartir todos juntos. Señor, ten piedad.
-Te pedimos perdón, Señor, porque somos egoístas y muchas veces volvemos la mirada ante los problemas de los demás. Cristo, ten piedad.
-Te pedimos perdón, Señor, porque no siempre te tenemos en el centro de nuestra vida, y nos dejamos llevar por otros “dioses” como el consumo, la pereza, la comodidad, la desesperanza… Señor, ten piedad.

 

La sopa de piedra

En cierta ocasión, un viajero que iba cargado con un ligero petate y una olla vacía, llegó a un pueblo que no conocía. Llevaba días caminando y estaba sucio, cansado y sobre todo hambriento.
Se dirigió a la plaza y vio que estaba muy animada. Entre el bullicio distinguió a algunas personas sentadas degustando buenos trozos de queso con pan de hogaza y refrescándose a base de beber vino de la última cosecha. Se acercó a ellas y les pidió por favor si podían invitarle a comer algo pues hacía más de dos días que no se llevaba nada a la boca. Por desgracia, nadie quiso compartir con él ni unas migajas.
Entristecido pero sin perder el ánimo, avistó una fogata en medio de la plazoleta. Cogió su olla, la llenó de agua en la fuente pública y metió dentro una piedra limpia y lisa del tamaño de una naranja. La gente, extrañada, se acercó a él.
– ¿Qué hace usted? ¿Acaso va a cocinar un pedrusco? – le preguntó un lugareño descarado
– Tengo una piedra que podría decirse que es mágica y hace la mejor sopa del mundo. Ahora mismo ustedes van a comprobarlo con sus propios ojos.
Decenas de personas se arremolinaron en torno al viajero ¿Una sopa mágica? ¡Eso había que verlo! La expectación era máxima. Cuando el agua empezó a hervir, el extraño vagabundo sacó una cuchara de su bolsa y la probó.
– ¡Uhmmm!… ¡Qué rica está quedando mi sopa! Claro que si tuviera algo de carne estaría más sabrosa…
Uno de los lugareños le dio un pedazo de jamón que acababa de comprar.
– Pruebe a echarle esto, a ver si ayuda a mejorar su sabor.
-Y yo tengo un buen trozo de pollo que también puede servir- dijo una mujer que estaba a su lado.
Al rato, el viajero la probó de nuevo.
– Realmente está más rica, pero con un poco de verdura quedaría aún más exquisita – exclamó en alto para que todos le escucharan.
Una mujer que salía del mercado y se había unido al curioso grupo, también quiso contribuir a esa curiosa receta.
– Tenga… unas zanahorias y una cebolla para añadir al caldo.
El hombre las aceptó encantado, las echó al a olla y se llevó un poco de líquido caliente a los labios.
– ¡Qué maravilla! Pocas veces he comido algo tan delicioso… ¿Alguien tiene alguna verdura más y un poco de sal para realzarla un poco más? ¡Esto ya está casi está!
– ¡Yo tengo un puerro! – dijo un muchacho deseoso de probar la sopa –.Y también un poco de sal.
El puerro y la sal fueron a parar a la cazuela junto con los demás ingredientes.
-¡Espere un momento! Si le ponemos algo de aceite que acabo de comprar le irá de maravilla. – Dijo una joven que se había acercado al ya numeroso grupo.
Cuando la sopa estaba en su punto, el viajero dijo a todos los allí presentes que fueran a buscar un plato ¡Tenían que probar aquella maravilla!
Hombres, mujeres y niños degustaron la sopa de piedra y la encontraron espectacular. El perspicaz e inteligente viajero había conseguido que la gente del pueblo creyera que estaba tan rica por los efectos mágicos de la piedra, cuando en realidad, estaba buenísima porque entre todos habían llenado la olla de buena comida y sabrosos condimentos.
Una vez que el hombre sació su apetito y se sintió con fuerzas, lavó la piedra y se la guardó en una bolsa.
-Hermano, -le dijo una campesina- ¿para que te guardas la piedra?
-Pues por si tengo que volver a usarla otro día. Dios los guarde, familia!

 

Segunda lectura

Hola a todos:
En la 2ª lectura, le damos las gracias a Dios por la vida que nos ha dado, porque nos ha hecho capaces de compartir, perdonar, amar..... pero, cerremos por un momento los ojos y pensemos ¿realmente somos conscientes de lo que tenemos? ¿damos las gracias por todo lo bueno que nos rodea?
Cuesta mucho ¿verdad? Porque nos lo merecemos todo!!!, solo nos acordamos de Dios cuando tenemos problemas, cuando ese “todo” ya no es tan maravilloso. Nos creemos que todo está hecho, pero no es así, queda mucho por hacer y por AGRADECER. Jesús empezó, puso su luz en el camino a seguir y nosotros los chicos y chicas de post-comunión, estamos en ello, siguiendo esa luz e intentando no desviarnos de ese camino......
 



Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque por medio de él
fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres:
los del cielo y los de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.


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