domingo, 4 de diciembre de 2016

¡VIENE!


Misa Dominical 26 de Noviembre de 2016. Primer Domingo de Adviento. Parroquia Nuestra Señora de Lourdes. Valdefierro.



Monición de entrada.


Hoy empezamos un nuevo año litúrgico. Por eso se ha cambiado el lema que decora nuestro templo. Queremos que este año tratemos de reflexionar sobre nuestra relación con Jesús. A nivel individual y comunitario. Queremos dar importancia a la presencia de Jesús en nuestra vida y en nuestra comunidad, lo que nos une. Por eso este lema: La Huella de Jesús en Ti. La marca que deja Jesús en cada unos de nosotros cuando lo aceptamos y llegamos a. La importancia de que Jesús, que nos une, nos guía y nos cambia, esté presente en nuestra vida comunitaria, que sea el centro de nuestra vida parroquial, de nuestra vida de comunidad, de nuestra vida como cristianos. Su huella nos guía y nos transforma. Este año queremos que nos esforcemos por mantener esa huella fresca y visible.


Y empezamos el año con el Adviento. Adviento, tiempo de espera, de ilusión por lo que viene. ¿Y qué es lo que esperamos? Un regalo muy especial. Un gran regalo: la llegada de Jesús, que deja su huella en nuestra vida, en nuestro corazón. Un gran regalo que podemos vivir en la familia, celebrando el amor familiar como primera muestra del amor de Jesús en nuestra vida. Y hoy lo dedicamos a los mayores de las familias, a los abuelos. Descubramos el Gran Regalo que supone el amor de Jesús en la presencia de nuestros mayores en la familia. Con su entrega y sacrificio hemos llegado a ser lo que somos. Con su presencia mantienen la unión de las familias. Sus consejos, experiencia y sabiduría acumulada durante toda una vida, tratan de evitarnos sufrimientos y errores en nuestro camino. Su fragilidad nos recuerda nuestra débil esencia y la necesidad que tenemos unos de otros. Su cariño sin condiciones nos ha dado seguridad y calor en las frías dificultades de la vida. Tengamos presente hoy a los mayores de nuestra familias: recemos por ellos y tratemos de devolver parte del cariño que nos han dado con pequeños gestos cotidianos, dedicándoles tiempo, escuchándoles, cuidándoles…


Y empezamos así poniendo en la caja del Gran Regalo que esperamos este Adviento a nuestros mayores que, con su experiencia nos avisan de que Jesús Viene. De que tenemos que estar preparados, que tenemos que estar alertas, que a veces se nos va el santo al cielo….





Acto penitencial


Nos dejamos llevar por nuestra sociedad actual, que valora sobre todo la velocidad y la juventud y no dejamos espacio para el tiempo pausado y reflexivo de la conversación con nuestros mayores. Perdónanos Señor.


Nos dejamos distraer por las preocupaciones diarias y nuestros miedos ante la inseguridad del mañana y no dedicamos el tiempo necesario a preparar nuestros corazones para acoger el amor de Jesús. Perdónanos Señor.


Nos dejamos deslumbrar por los brillos del consumismo, del dinero, del prestigio, del poder, del placer y no prestamos atención a la sencillez de la presencia del amor de Jesús en los pequeños detalles de cariño en la familia, el barrio, la parroquia… Perdónanos Señor.





Monición a las lecturas.


En las lecturas de hoy escuchamos la voz de los mayores avisándonos de lo que está por venir y de que tenemos que estar preparados para cuando llegue el momento en que Jesús se acerque a nuestras vidas.


Así en la primera lectura Isaías, nos dice cómo será la nueva realidad en la que el Amor que Jesús nos enseñó esté presente entre los hombres y la paz triunfe sobre la violencia.


Pablo en la segunda carta nos da consejos de cómo tenemos que vivir para poder acoger el mensaje de Jesús en nuestras vidas


Y en el Evangelio, Mateo nos pone de ejemplo a otro de los abuelos de la Biblia, a Noé, que fue muy precavido y estuvo preparado, para avisarnos de que no podemos dejar pasar el tiempo y que si queremos acoger de verdad la presencia de Jesús en nuestra vida, hay que empezar ya mismo a cambiar nuestros corazones.





Oración de los fieles.


Hoy queremos pedir por nuestra Iglesia. Que sea ejemplo de acogida y respeto de las personas mayores. Roguemos al Señor


Por todas las familias de Valdefierro. Que sepan apreciar el regalo que las personas mayores han hecho con sus vidas al barrio y a cada unos de sus hijos y nietos. Roguemos al Señor


Para que las personas mayores se sientan valoradas, respetadas, queridas y necesarias. Roguemos al Señor


Por todos aquellos países y pueblos en los que es difícil llegar a ser mayores y en las que los mayores pasan muchas necesidades y sufrimientos. Roguemos al Señor


Por todos los que estamos aquí reunidos, que tratemos de vivir este adviento como un gran regalo en nuestras familias y que tengamos reservado siempre un lugar especial para los mayores. Roguemos al Señor


Por todos los niños de nuestra parroquia, que disfruten y aprendan de su convivencia con los abuelos y que sepan valorar. Roguemos al Señor





Ofertorio.


Bastón


Con este bastón, que nuestros mayores usan como ayuda al caminar, te ofrecemos Señor nuestro compromiso por ser apoyo y ayuda de todos los mayores de nuestras familia y nuestra parroquia, para que juntos recibamos el regalo del amor.


Manta


Con esta manta, con la que muchas veces nos han arropado nuestros mayores y que ahora necesitan para pasar las tardes de invierno, queremos ofrecer nuestra decisión de arropar con el calor del cariño de nuestras familias a nuestros mayores.


Pan y Vino


Con este Pan y este Vino, que tenemos gracias al esfuerzo y al sudor de muchas personas que han envejecido trabajando para que pudiéramos celebrar hoy la vida, queremos ofrecer nuestro trabajo para que los abuelos ocupen el lugar que merecen en nuestras familias y nuestra sociedad.





Acción de gracias.


Señor Jesús, ayuda a las familias y a la sociedad


a valorar la presencia y el papel de los mayores.


Qué jamás sean ignorados o excluidos,


sino que siempre encuentren respeto y amor.


Ayúdales a vivir serenamente y a sentirse acogidos


durante todos los años de vida que les concedas.




María, Madre de todos los vivientes,


cuida constantemente a los mayores,


acompáñalos durante su peregrinación terrena,


y con tus oraciones obtén que todas las familias


se reúnan un día en nuestra patria celestial,


donde esperas a toda la humanidad


para el gran abrazo de la vida sin fin. Amén.

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