martes, 4 de marzo de 2014

¿A QUÉ SEÑOR SEGUIMOS?



Misa del domingo día 2 de Marzo de 2014.


Monición de entrada.


    Hay veces que estamos tan ensimismados en nosotros mismos mirándonos el ombligo, que no somos capaces de levantar la vista y ver lo que ocurre a nuestro alrededor. Parecemos topos cegatos, incapaces de ver 10 centímetros más allá de nuestras narices. Y eso nos impide ver algo importante: que otras personas nos necesitan.

    La misa de hoy la vamos a dedicar a recordarnos que todos podemos hacer algo por los demás.

    ¿Cómo? Pues de dos maneras principales.

    La primera es participando a nivel personal en diferentes organizaciones que se dedican a que el mundo sea mejor o a redistribuir de una manera más equitativa la riqueza mal repartida. En esta asamblea hay claros ejemplos de ello: basta recordar la contribución de María y Miguel Taboada en sus misiones de Etiopía y Brasil, o de voluntarios en la Cruz Roja, o colaboradores de diversas ONG’s como Intermón, Médicos sin fronteras, Comercio Justo, Cáritas, Green Peace… La lista es casi interminable, y tenemos para todos los gustos y colores.



               

    La segunda manera es a nivel de parroquia. En nuestra comunidad parroquial queremos recordar hoy tres acciones que llevan varios años funcionando:

-          El hermanamiento con la comunidad de San Judas, en Nicaragua.

-          La creación de becas para maestros nativos en Tinta, Perú.

-          La campaña del Libro Solidario para recaudar fondos para diversas obras de apoyo a diferentes colectivos.







     No podemos poner ninguna excusa: El que no participa en algo es porque no quiere.



Peticiones de perdón.-



- Por las veces que cerramos los ojos a las necesidades de nuestro prójimo, Señor, ten piedad.

- Por las vanas excusas que ponemos para tranquilizar nuestras conciencias, Cristo, ten piedad.

- Porque pensamos que todos viven tan bien como nosotros, Señor, ten piedad.



Monición para la primera lectura.-


    Esta corta primera lectura, del libro de Isaías, es semejante al grito de una madre del tercer mundo que pide nuestra ayuda y quiere llegar a nuestro corazón.



Monición para la segunda lectura.


   San Pablo nos recuerda en esta segunda lectura que en esta vida somos servidores. Y el que no sirva, tendrá que dar cuentas a Dios y a los demás.



Monición para el Evangelio.


    El Evangelio de San Mateo nos habla de elegir entre dos amos: Dios o el dinero. Hoy también nos da a nosotros otra elección: podemos pensar sólo en nosotros mismos, o podemos echar una mano al otro.




Homilía.

    Nos cuentan sobre el hermanamiento con Nicaragua, las becas de Perú, y el Libro Solidario



Peticiones.


- Queremos que las enseñanzas del Papa Francisco y del resto del clero sean reflejo de las enseñanzas de Jesucristo, y nos ayuden a amar y ayudar a los que nos necesitan. Jesús, ayúdanos a ver las necesidades de los demás.

- Para una mayor igualdad entre todas las gentes del mundo, deben cesar las ambiciones, las injusticias y las enemistades. Jesús, ayúdanos a ver las necesidades de los demás.

- Queremos que con Tu palabra y la ayuda de nuestros hermanos de la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes aprendamos a abrir nuestro corazón, nuestro tiempo y nuestro bolsillo a los demás. Jesús, ayúdanos a ver las necesidades de los demás.

- Pedimos por nuestros amigos nicaragüenses de San Judas, para que sigan realizando su labor cristiana cada vez en mejores condiciones y con mayor alegría. Jesús, ayúdanos a ver las necesidades de los demás.

- Deseamos que los niños del altiplano peruano tengan unos profesores modelo y ejemplo de lo que Jesús quiere de nosotros. Jesús, ayúdanos a ver las necesidades de los demás.

Por los jóvenes y adolescentes de la parroquia que participan generosamente en el proyecto del Libro Solidario, para que encuentre a Jesús en la ayuda al necesitado. Jesús, ayúdanos a ver las necesidades de los demás.



Momento de la comunión.

    Yo creo que a nadie le gusta comer solo en una mesa: nos aburrimos, no disfrutamos de la comida, necesitamos compañía. Comunión significa común unión, es decir, unidos podemos hacer cosas en común que no podríamos hacer en solitario.
    Hoy, a la hora de acercarnos a comulgar, vamos a hacerlo en compañía. Los sacerdotes se pondrán en el centro, y habrá dos filas, como todos los domingos; pero al llegar a comulgar, nos juntaremos con la pareja que nos toque de la otra fila, y podemos tener un gesto con él: comulgar dándonos la mano, o abrazados, o mirándonos de frente…

    Será un gesto que significará que queremos unirnos a Dios a la vez que nos unimos a los demás, y nuestro compañero de fila representará por unos instantes a nuestros hermanos de Nicaragua, Perú, Etiopía y del resto del mundo.

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