martes, 14 de febrero de 2017

SOMOS COMUNIDAD - FIESTA DE Nª Sª DE LOURDES


Misa Parroquial Nuestra Señora de Lourdes. 12/02/2017





Monición de entrada


Buenos días


Hoy celebramos una fiesta especial en nuestra parroquia. El día de nuestra Patrona: la Virgen de Lourdes, cuya fecha se celebró ayer. Y también celebramos el día de los enfermos. Por lo tanto es una ocasión especial en la que todos los grupos de la parroquia nos unimos para celebrar nuestra vida comunitaria a nivel parroquial, pero poniendo especial atención a nuestros mayores y enfermos, haciendo de ellos los protagonistas de nuestra celebración.


La Eucaristía de hoy ha sido preparada por todos los grupos de la parroquia y durante la misma habrá un momento especial en que todos los enfermos y mayores que quieran recibirán el Sacramento de la Unción de Enfermos, que confiere al que lo recibe la gracia para poder enfrentarse a las dificultades que acompañan a la enfermedad y la vejez. Y lo recibirán rodeados del cariño de toda su comunidad parroquial.


El centro de la celebración no son solo los mayores, sino toda la comunidad, que día a día caminamos intentando seguir las enseñanzas de Jesús, que hoy nos dice en el Evangelio que si tenemos alguna disputa o rencilla con alguno de nuestros hermanos, antes de acercarnos a celebrar el Amor de Dios, nos perdonemos unos a otros y nos aceptemos con nuestras diferencias. Nuestra vida parroquial tiene que basarse en la comprensión, en el respeto y en la reconciliación.


Y ya sabéis que al final de la Eucaristía, seguiremos celebrado la vida con un aperitivo al que estamos invitados todos los que estamos aquí, en la plaza cubierta del centro comunitario.


Dispongámonos a celebrar nuestra fiesta desde la alegría y la unidad, con el corazón abierto a la palabra y al hermano, especialmente al enfermo.





PETICIONES DE PERDÓN


Tenemos una familia que nos quiere, nos cuida, nos ayuda y enseña a ser cada día mejores personas


Pedimos perdón porque no nos portamos bien , a veces desobedecemos, nos enfadamos , no seguimos sus consejos; por todo esto


Señor ten piedad.


Se nos dice que seamos buenos compañeros y amigos, y sin dejar a ningún niño de lado.


Pedimos perdón porque a veces no somos buenos compañeros y ponemos tristes a otros niños,


Cristo ten piedad


Hablamos mucho de que hay que hacer la paz, que no haya violencia


Perdón, porque nos enfadamos por cualquier cosa, discutimos, a veces nos peleamos y eso no es hacer la paz.


Señor ten piedad





MONICIÓN PARA LAS LECTURAS


Las personas humanas somos libres para elegir entre el bien y el mal, entre el agua que sacia y el fuego que destruye. Todos estamos bajo la mirada de Dios y debemos decidir.


Pero, para que nuestra decisión sea acertada, necesitamos el auxilio del Espíritu de Dios, que da su sabiduría a las personas de fe.


Esa sabiduría del Espíritu es la que guía la conducta humana hacia cumbres elevadas, a las que no puede llegar el simple esfuerzo de los hombres.


María, nuestra Madre, se dejó mover con absoluta docilidad por el Espíritu de Dios. Decidió libremente dejarse llevar por la voluntad divina.


Por eso la Virgen es maestra de esa sabiduría espiritual que la llevó a comportarse siempre según los designios de Dios.


Y por eso María es para nosotros modelo perfecto de lo que significa seguir a Jesús con los pensamientos, las palabras y los hechos.







ORACIÓN DE LOS FIELES


Te pedimos por nuestra comunidad, esta gran familia que formamos en torno a Nuestra Señora de Lourdes, para que en el día de su fiesta nos sintamos animados a crecer y a compartir juntos nuestro vivir como cristiano. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Por los enfermos y ancianos, especialmente los de nuestra comunidad para que sientan el consuelo y el apoyo de toda la comunidad, que nos sientan cercanos y seamos huellas de Jesús para ellos. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Por los niños y jóvenes de nuestra parroquia, que son nuestra alegría e ilusión y las familias que les acompañan, para que sean semilla y crezcan al amor de nuestra comunidad. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Por las familias que sufren a casusa de enfermedad, pobreza, violencia u otras dificultades. Para que reciban apoyo, alivio y esperanza. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Por los grupos que trabajan en la buena marcha de nuestra comunidad, para que sigan trabajando con esfuerzo e ilusión y reciban de nosotros nuestro agradecimiento sincero y nuestra colaboración en aquello que está en nuestras manos. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Porque tal y como nos dice hoy el Evangelio busquemos la paz en nuestro día a día y porque este espíritu de paz se extienda como las semillas en primavera y nazca una paz verdadera. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Te rogamos Señor por ser más pacientes con los mayores y prestar más nuestro tiempo para escucharlos. ROGUEMOS AL SEÑOR…


Señor te pedimos por nuestros abuelos y por todos los hombres, mujeres y niños ya que no solo nuestros mayores son enfermos, como recientemente he descubierto. Porque descansen y nos cuiden desde el cielo. ROGUEMOS AL SEÑOR…





OFRENDAS


1.- Te presentamos, Señor, este reloj. Simboliza el tiempo en nuestra vida. Ese que a veces perdemos en cosas poco importantes, y al que no le dedicamos lo suficiente en aquello que realmente merece la pena. 



Te ofrecemos el tiempo que los niños dedican a jugar, a compartir con otros niños, a sonreír, a disfrutar de su familia, de sus abuelos; y a gozar de la naturaleza.

Te ofrecemos el tiempo que los jóvenes y adultos invierten en estar y disfrutar con otras personas: amigos, familia…; en compartir, acoger, escuchar, buscar, contemplar, en denunciar las injusticias, y en definitiva, en ser felices y hacer felices a los demás.


Y te ofrecemos la sabiduría de nuestros mayores, acumulada durante tantos años. Que puedan seguir ofreciendo y recibiendo caricias, que sigan escuchando y dando consejos y que sus ojos no pierdan el brillo ni un solo momento.


2.-Te presentamos, Señor, este árbol. Simboliza lo que queremos que sea nuestra comunidad: acogedora, cercana, protectora, generosa, cálida… Estamos en tiempos de continuos movimientos de personas de unos países a otros, emigrantes y refugiados por guerras, por el hambre, por la pobreza… 



Queremos, Señor, que como este árbol, en el que se cobijan todo tipo de personas, nuestra comunidad, nosotros, acojamos a todos.


Igual da que sean del norte que del sur, de cualquier etnia, religión, condición social, económica… Todos somos hijos del mismo Dios y pisamos la misma tierra.


Hagamos que se sientan acogidos, abrigados en nuestra compañía, protegidos y amados.


3.- Te presentamos, Señor, el pan y el vino. Símbolo de tu amistad para todos. En una cena nos declaraste tu amor. Te hiciste amigo para siempre. 



Queremos que a nadie le falte el pan, el alimento del cuerpo; ni tu pan, alimento para el espíritu. Y queremos que a nadie le falte la alegría que da el vino, la alegría de sabernos amados por ti hasta el final.




ACCIÓN GRACIAS


Hace más de 150 años, el 11 de febrero de 1858 la virgen se apareció en una pequeña gruta del desconocido pueblo de Lourdes. A partir de los hechos testimoniados por Bernardete, la niña a la que se le apareció la virgen, la iglesia coloca bajo su advocacion a los enfermos, convirtiéndose en su patrona.


Todos hemos acudido con la firme intención de celebrar, compartir y acompañar. Con la espontaneidad del pequeño comulgante, el ímpetu de nuestros jóvenes, la experiencia de formadores, padres y responsables y, la serenidad de nuestros mayores. Una Comunidad que celebra, acompaña y quiere crecer junta.


Hoy muchos de los presentes habéis recibido la unción de enfermos. No hay nada más radical que decidir desde la fe y, en libertad, recibir este sacramento que a muchos nos causa un gran respeto, además de ser profundamente entrañable el poder hacerlo rodeado y acompañado por toda la comunidad.


Por todo esto agradecemos a Nuestra Señora de Lourdes su protección, compañía y que nos siga cuidando como lo ha hecho durante todo este tiempo. Es hora de continuar a su lado para compartir, celebrar y crecer.





ORACIÓN


María, Tú que acogiste la Palabra de Dios y la diste al mundo,

Tú que superaste el miedo bajo la sombra del Espíritu,
danos saber compartir con nuestros hermanos nuestra experiencia de fe.
En situaciones de disminución o sufrimiento, ayúdanos a descubrir que,
en el fondo de nuestras debilidades Dios permanece fiel.
Enséñanos a ser contemplativos
de un modo especial en esta etapa de la vida
y que esto se transparente en la sinceridad de nuestras relaciones
y en la alegría por la fidelidad de Dios.
Cuando la edad o la pérdida de fuerzas
no nos permitan entregarnos a un apostolado,
ayúdanos a buscar cómo manifestar el amor de Jesús de un modo nuevo.
Haz que con la sabiduría y la ternura
que el Señor pone en nuestros corazones, seamos testigos de tu Amor.
Enséñanos a aceptar el cariño y el servicio de los demás
y a dar a cada persona el amor recibido del Corazón de Cristo.
María, mujer de fe dentro del pueblo de Dios,
guárdanos cerca de nuestros hermanos
con un corazón despierto y atento. Amén. 











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