¡Feliz día de Reyes!
Antes de empezar la Eucaristía, os quiero presentar a tres
amigos, cada uno con una manera diferente de entender la vida: Doña Esperanza,
Don “No” y Doña Maripasota.
E: -Esta noche he visto una estrella muy especial.
N: -¡Vaya chorrada, hay millones en el cielo!
Mp: -Yo es que ni he mirado al cielo.
E: -Pues a mí, me recordaba a la estrella de Oriente que
guio a los Reyes Magos.
N: -¿Todavía crees en esas paparruchadas? Y También serás
amiga de David el Gnomo…
Mp:- Oye, ¿visteis anoche la peli de la tele?
E: -¿Qué queréis que os diga? Yo sí que tengo ilusión y
estoy convencida de que los Reyes siguen viniendo.
N: -Bien, chica, si esto es un invento para sacar “dinero”.
Mp: -Yo paso de política, tíos.
E: -Es que el que no tiene ilusión no puede construir la
esperanza, y yo necesito un mundo un poco mejor y además creo que es posible.
N: -Aterriza, tía, que si vas así por el mundo vas a ser una
“prima” a la que todos van a tomar el pelo.
Mp: -No me compliquéis la vida con estas discusiones.
¿Queréis saber el final de esta historia? Pues que Doña
Esperanza les siguió hablando de sus ganas de un mundo mejor y les convenció,
porque les dijo que los Reyes no venían a traer regalos porque sí, sino porque
Jesús nació. Y si queremos que hoy siga naciendo, debemos ser cada uno de
nosotros reyes portadores de la ilusión y la esperanza.
PERDÓN
-Porque somos egoístas y pensamos más en que nos hagan
regalos que en ser nosotros regalo para los demás.
Señor, ten piedad.
-Porque nos fijamos más en lo que valen las cosas que en lo
que significan.
Cristo, ten piedad.
-Porque perdemos la ilusión fácilmente ante las
dificultades.
Señor, ten piedad.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
El libro de Isaías nos invita a descubrir la gran cantidad
de regalos que llevamos dentro y que podemos ofrecer a los demás. San Pablo, en
la Carta a los Efesios, nos dice que el regalo del amor de Dios no es un
privilegio exclusivo, sino que es de todos y para todos. Por, último, el
Evangelio, nos da la respuesta de tres magos extranjeros a una llamada de
esperanza.
HOMILÍA
Puede parecer que con la llegada de los Reyes Magos se nos
acaba la Navidad, y con ella todos los buenos deseos, ilusiones y esperanza.
Pero, si pensamos así, estamos equivocados. No estamos en una meta de llegada
sino en un punto de partida. Es el momento de ponernos en camino, como los
Magos, siguiendo la estrella, siguiendo las pequeñas luces que cada día se nos
van mostrando. Seguiremos construyendo juntos la Esperanza, como personas, como
familias, como comunidad parroquial, como ciudadanos del barrio de Valdefierro.
Seguiremos trabajando para conseguir un mundo un poquito mejor: con la atención
a niños y jóvenes en la catequesis, Cáritas, atención a los enfermos, los
proyectos solidarios con Perú y Nicaragua, el “libro solidario”, la fiesta de
nuestros mayores, la preocupación por los problemas de nuestros vecinos, y
tantas otras cosas que se hacen y otras que se podrían hacer. Todas estas
cosas, algunas más visibles y otras muy sencillas y pequeñas, son las que nos
ayudan a construir la esperanza.
Como veis, es algo que hacemos entre todos. Juntos
caminamos, juntos construimos el Reino. (gesto de las cintas, mientras cantamos
la canción “adelante” )
OFRENDAS
Cintas: Te ofrecemos, Señor, esta enorme cinta verde, como
signo de que entre todos queremos seguir construyendo cada día la esperanza,
aunque se acaben las fechas de Navidad.
Corona: Te ofrecemos, Señor, esta corona, como signo de los
regalos que todos llevamos dentro y que podemos compartir.
Juguete: Te ofrecemos, Señor, este juguete, como signo de la
ilusión de todos los niños del mundo.
Pan y vino: Te ofrecemos, Señor, el pan y el vino, signo de
tu llegada hasta nosotros, de tu entrega total por amor, y de haberte quedado
entre nosotros siendo nuestro alimento y nuestro mejor regalo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario