domingo, 1 de febrero de 2015

SE NECESITAN PROFETAS

EUCARISTÍA DOMINGO 1 FEBRERO 2015

 

MONICIÓN DE ENTRADA

-¡Buenos días, hermanas y hermanos! Es un regalo encontrarnos de nuevo un domingo más para celebrar juntos la Eucaristía y compartir la Palabra, el Pan, la vida y la fraternidad.
-Acabamos de recibir por “WhatsApp” un mensaje de Dios a la Tierra. Dice así: Urgente. Se necesitan profetas. Se necesitan personas con autoridad.
-¡Uy qué palabras! ¿Profetas no son los que adivinan el futuro? Y la autoridad, ¿no son los que mandan?
-No, no… ¡qué va! No van por ahí los tiros. Profetas no son los adivinos ni charlatanes, de esos ya tenemos bastantes. Y la autoridad no son los que mandan, de esos también nos sobran. Lo que Dios nos pide es algo más serio. Creo que tiene algo que ver con escuchar a Dios y comunicar su palabra y también con ser auténtico.
-Bueno, pues ¿por qué no escuchamos a ver qué nos dice?
-Estupendo. Escuchemos su voz y mantengamos abierto el corazón.

PERDÓN

-A ti, que nos buscas para que construyamos un mundo de justicia y de paz, te decimos “Señor, ten piedad”.
-A ti, que nos hablas con autoridad y con ternura, te decimos “Cristo, ten piedad”.
-A ti, que nos enseñas la Palabra a través de tu vida, te decimos “Señor, ten piedad”.

HOMILÍA

Profetas son aquellos que escuchan primero a Dios y luego transmiten, comunican su palabra. No es posible escuchar a Dios si no hay una relación con él. Y para tener una relación con Él es preciso estar atentos y escuchar al mundo que nos rodea. Dios habla desde el silencio de la oración y desde el bullicio de nuestro alrededor. Dios nos habla siempre y en todo lugar.
- Profeta no es el que busca su interés manipulando el mensaje de Dios. No es quien busca el poder engañando a la gente.
- Profeta es el que se arriesga, el que es capaz de denunciar las injusticias y anunciar la Buena Noticia de Jesús a pesar de encontrar rechazos. No busca los aplausos y suele ir contracorriente.
- Profetas son personas que anuncian que hay futuro. No son personajes del pasado. Son mujeres y hombres de hoy.
Los verdaderos profetas son hombres y mujeres con autoridad. La autoridad no viene del poder, ni de los títulos universitarios. Jesús no tiene títulos, no puede presumir de estudios realizados, no tiene apoyos de personajes influyentes. La autoridad de Jesús procede de su autenticidad.
Para ser una persona auténtica es necesaria la coherencia:
- Coherencia entre lo que decimos y lo que vivimos. Entre lo que deseamos que hagan los demás y lo que nosotros hacemos.
- Coherencia en nuestro día a día, con los amigos, con la familia, en el trabajo, en nuestras relaciones, en nuestra manera de vivir.
No hay autoridad sin libertad.
-Vivimos en un mundo de condicionantes. Nos preocupa lo que pensarán los demás. Nos dejamos arrastrar por las modas, por el consumo. Es difícil no dejarse esclavizar por el sistema. Por un lado deseamos cambiar, pero por otro nos acomodamos a lo que nos viene impuesto.
- La verdadera libertad sale de nuestro interior y nos debe llevar a revelarnos ante aquello que esclaviza al ser humano, empezando por nosotros mismos.
Personas con autoridad son personas de fe.
- La fe supone creer en el ser humano, confiar en uno mismo y en los demás. Tener altos ideales, apostar por la utopía, luchar para que los sueños se cumplan, buscar sin desfallecer.
- La fe es tener claro que no estamos solos en esta tarea; es sabernos amados y cuidados por Dios en cada momento.
Personas con autoridad son personas con luz.
- Si tuviéramos siempre un espejo delante, muchas veces encontraríamos a personas apagadas, con miradas frías y caras inexpresivas.
-No podemos hablar de autoridad si nuestra palabra se oscurece, si dan ganas de salir corriendo cuando nos ven o nos oyen hablar. El mundo necesita calor en nuestra mirada, amabilidad en nuestros gestos, alegría en nuestras palabras.
La paz, ingrediente esencial
-Sobra agresividad en nuestro mundo. Tener autoridad nada tiene que ver con ser autoritario. Conseguir cualquier propósito por medio de la coacción, el abuso de poder o el sometimiento nunca convencerá a nadie. Solo provocará miedo y violencia.
- Se necesitan personas de escucha, de diálogo, de paz. Y se necesitan personas justas, puesto que sin justicia tampoco habrá paz.
Con todo esto, una persona con autoridad es una persona capaz de amar.
- Capaz de ver lo mejor de cada hombre y enamorarse. Sensible al sufrimiento, atenta a las necesidades del otro. Se necesitan personas enamoradas que transmitan vida.
¿Creemos necesarios estos valores en nuestros días? ¿Son posibles? Dios nos hace una llamada. Necesitamos profetas hoy ¿Quién se atreve a hablar con autoridad en nombre de Dios?

PETICIONES

1.- Te pedimos, Jesús, por la Iglesia. Que no se canse de anunciar el Evangelio con autoridad, sobre todo en estos tiempos llenos de dificultades. Te lo pedimos, Jesús.
2.- Te pedimos, Jesús, por las personas que nos gobiernan. Que sean capaces de ver más allá de sus propios intereses y se pongan al servicio de los más necesitados. Te lo pedimos, Jesús.
3.-Te pedimos, Jesús, por todos los niños del mundo. Que nunca les falte la ilusión, la alegría y la esperanza de vivir en un mundo sin fronteras, lleno de oportunidades y de igualdad para todos. Te lo pedimos, Jesús.
4.- Te pedimos, Jesús, por los que sufren, por los que lo pasan mal. Que no pierdan la esperanza, que no dejen de soñar. Y que encuentren en nosotros el calor y la ternura que necesitan para seguir luchando. Te lo pedimos, Jesús.
5.-Te pedimos, Jesús, por todos nosotros. Que seamos profetas de la buena noticia del Evangelio. Coherentes, desde la libertad. Sin miedo, desde la paz. Con fe, desde la alegría. Con amor. Que nos atrevamos a arriesgarnos a pesar de los rechazos. Que no dejemos de confiar en ti. Te lo pedimos, Jesús.



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