domingo, 7 de junio de 2020
CREEMOS EN EL AMOR
Eucaristía del Domingo 7 de junio LA SANTÍSIMA TRINIDAD
INTRODUCCIÓN
Un solo Dios en tres personas distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, es el misterio central de la fe y de la vida cristiana, pues es el misterio de Dios en sí mismo.
Es difícil de entender.., los apóstoles llegaron a entenderlo cuando Jesús después de su Resurrección les dijo: “Me voy con el Padre, El os enviará el Espíritu” ; en este día, fiesta de la Santísima Trinidad ¿Qué podemos decir realmente acerca de Dios?...
El Papa Francisco nos dice: la fiesta de la Santísima Trinidad nos hace contemplar el misterio de Dios que incesantemente crea, redime y santifica; siempre con amor y por amor, y a cada criatura que lo acoge le permite reflejar un rayo de su “belleza, bondad y verdad”.
El es “Dios allá en el cielo” pero también “aquí en la tierra” no creemos en un ente lejano, al contrario , creemos en el Amor que ha creado el universo… se ha hecho carne, ha muerto y resucitado por nosotros y como Espíritu Santo todo lo transforma y lo lleva a su plenitud en cada persona, ninguno estamos excluídos, no somos personas aisladas , pertenecemos a un pueblo, a su pueblo, este pueblo que Dios a formado y desea que seamos testigos de su AMOR, BONDAD y su VERDAD
PETICIONES DE PERDÓN
Somos muy ligeros Señor y no percibimos que nos das tu paz SEÑOR TEN PIEDAD
Jesús, dijiste que nos dejabas el ESPIRITU SANTO pero somos poco agradecidos a Tu don. SEÑOR TEN PIEDAD
Tú nos conoces, nos guías y caminas a nuestro lado, y te buscamos fuera de nosotros. SEÑOR TEN PIEDAD.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
La primera lectura nos dice, que Dios se da a conocer a Moisés como un Dios de ternura y compasión, lento para la ira y rico en amor, misericordia y fidelidad. El camina con nosotros.
En la segunda lectura, Pablo habla a los Corintios diciendo: El Dios de amor y de paz está con nosotros como Padre, Hijo y Espíritu Sant: es bendición de Dios, una Trinidad de Amor.
En el evangelio Juan dice: El Padre nos envía a Su Hijo, que Dios quiere mucho a su pueblo. Y la prueba es que Él envió a su propio Hijo al mundo, entre los hombres, lo envió para salvarlo ¿qué prueba mayor podemos tener del amor de Dios ¿
PETICIONES
Señor, creaste el mundo por amor para nosotros, velas por cada uno de los seres que lo habitamos. Que sepamos respetar la naturaleza porque es la obra de Tus manos y la casa de todos. SEÑOR DANOS UN CORAZÓN GRANDE PARA AMAR
Padre Dios, nos diste a tu Hijo, El nos trajo la paz, nos dejó su paz. Que seamos constructores de paz y conseguir de esta manera que haya más paz y amor en el mundo. SEÑOR DANOS UN CORAZÓN GRANDE PARA AMAR
Señor ayúdanos y enséñanos a saber estar cercanos de quienes necesitan nuestra ayuda, cariño y comprensión SEÑOR DANOS UN CORAZÓN GRAND PARA AMAR
Te pedimos por la Iglesia, la comunidad parroquial , nuestro barrio. Para que seamos testigos y expresión del amor que Dios nos tiene. SEÑOR DANOS UN CORAZÓN GRANDE PARA AMAR
ORACIÓN FINAL Señor, Dios, Padre nuestro,
tú eres mi Dios.
Que tu sabiduría me dirija,
tu gracia me anime,
tu amor me dé alegría,
tu verdad me proteja,
tu poder me guarde.
Jesucristo, Hijo de Dios,
hermano y Salvador mío.
Que tú te hicieras hombre
es mi gran alegría.
Quiero seguirte;
que tus sufrimientos sean mi victoria,
tu desgracia mi honor,
tu muerte mi vida,
tu resurrección mi bienestar.
Oh Dios, Espíritu Santo,
tú eres mi bienestar,
conviérteme
porque soy pecador.
Devuélveme a la vida
porque estoy muerto,
despiértame
porque estoy dormido.
Disponme para la vida eterna.
Ilumina mi mente,
santifica mi voluntad,
fortalece mis débiles fuerzas.
Quédate conmigo,
vive en mi,
permanece conmigo,
oh Santísima Trinidad,
digna de toda alabanza. Amén.
(Caspar Neumann, hacia 1700)
domingo, 24 de mayo de 2020
ESTOY CON VOSOTROS
Parece que esto del coronavirus nos ha hecho poner los pies sobre la tierra en muchos aspectos. Cosas que antes creíamos importantísimas, ahora nos parecen insignificantes, y al revés, cosas que antes no dábamos importancia, ahora son trascendentes. Ahora valoramos mucho más un simple beso, un pequeño paseo por la calle, leer un libro con tranquilidad, poder ir a trabajar, tener las tiendas abiertas, ver y hablar con nuestros amigos y familiares... Hoy, en el día de la Ascensión, Jesús, que llevaba 33 años con nosotros con los pies sobre la tierra viendo nuestras necesidades y nuestras carencias, ya nos ha entendido y nos conoce, ya ha hecho su labor entre nosotros y nos deja su doctrina, su manera de hacer las cosas. Y vuelve al Padre.
La Ascensión de Jesús no es otra cosa que lo que nos está diciendo en su Evangelio desde hace 2000 años: las cosas importantes de la vida son el amor y la buena relación con tu prójimo y contigo mismo. ¡¡Y que tenga que venir un bichito microscópico a recordárnoslo!!
domingo, 8 de marzo de 2020
CONVERTÍOS A MÍ DE TODO CORAZÓN (2): EL AIRE
Seguimos en cuaresma,
y entramos hoy en el segundo domingo.
Hace 10 días, en el miércoles de ceniza, poníamos en la pared el símbolo
del árbol al que le quitábamos las hojas y se quedaba desnudo, preparándose
para el invierno. Quería significar lo mismo que para nosotros en nuestra
cuaresma: para “convertirnos de todo corazón” necesitamos desembarazarnos de
todo lo que nos aleja de Dios, y presentarnos ante Él solo con lo que somos, no
con lo que tenemos.
Así, cada domingo de esta cuaresma
nos estamos fijando en una cosa importante de nuestra vida religiosa que vaya
vistiendo poco a poco nuestro árbol. El domingo pasado era la tierra, que
significaba el lugar donde tienen que agarrarse nuestras raíces. Imposible que
un árbol de flores y fruto sin tierra: imposible convertirnos si no nos
enraizamos en Dios.
Hoy vamos a fijarnos en otro
elemento primordial para crecer y para la vida. El aire. Las plantas necesitan
el oxígeno y el CO2 que contiene el aire para poder hacer la
fotosíntesis, es decir, para convertir las sustancias inorgánicas que la raíz
coge de la tierra, en alimentos orgánicos para subsistir y para producir fruto.
Así como son necesarios unos
cimientos fuertes, una tierra buena como decíamos la semana pasada, para poder
hacer palanca sobre un lugar seguro y así poder mover el mundo, también es
necesario moverse. Eso es lo que queremos que signifique hoy el aire que
necesita nuestro árbol.
No podemos “hacer 3 tiendas”, como
dice Pedro en el Evangelio de hoy, y quedarnos tan comodones en nuestro Monte
Tabor particular. El aire, el viento de Jesús, nos debe empujar a salir de
nuestro bienestar, se nos tiene que notar, allá donde estemos, que trabajamos
por construir el Reino de Dios en esta tierra. La construcción del Reino debe
ser para cada uno de nosotros una necesidad tan imperiosa como el respirar ese
aire que ahora mismo entra por nuestra nariz y nuestra boca. La gente de nuestro
alrededor tiene que notar, más que nuestro aire, nuestro “cierzo” interior. (Colocar
dibujo del viento en el árbol).
Quisiera también recordar el día
internacional de la mujer que se celebra hoy. Recordarlo para que cunda el
respeto y la admiración hacia las mujeres, para que se reconozca su trabajo y
su labor en todos los órdenes de la vida, para que seamos, hombre y mujer,
iguales a los ojos de Dios y de las personas, y, ya que estamos, también en el
orden religioso. El domingo pasado hubo una concentración para pedir igualdad
de la mujer dentro de la Iglesia. Ya es hora.
Peticiones de perdón.-
1-
Hoy queremos pedir perdón por las veces que cerramos los ojos a las
necesidades de los demás y nos resguardamos en la comodidad de nuestra casa. Señor, ten piedad.
2- También te pedimos perdón por las
veces que no reflejamos nuestra alegría de ser cristianos en el día a día, por
ser unas personas que transmiten tristeza. Cristo,
ten piedad.
3-
Por último, queremos pedir perdón por las veces que estamos a sabiendas
en lugares donde el ambiente no es bueno, respirando situaciones contaminadas
que sabemos no son buenas para nuestro desarrollo. Señor, ten piedad.
Peticiones.
1- Para que el espíritu de Jesús llene
nuestros pulmones y nuestros corazones de su conocimiento y sepamos
transmitirlo a los demás. Danos tu
espíritu, Señor.
2-
Para
que la igualdad, el trato y el respeto a todas las mujeres se fortalezca en
nuestra sociedad. Danos tu espíritu,
Señor.
3-
Para
que desde el monte Tabor de cada uno no nos quedemos embobados mirando al
cielo, y aprovechemos nuestra posición de privilegio para ver las necesidades
de los que viven debajo, la vida real. Danos
tu espíritu, Señor.
4- Para que en esta Cuaresma compensemos
los momentos importantes de tener que estar parados y con los pies en la tierra
con los momentos importantes de tener que estar moviéndonos por el aire. Danos tu espíritu, Señor.
Padrenuestro.
Antes de rezar el Padrenuestro,
vamos a inflar cada uno un globo con nuestro aire, nuestro espíritu. (Repartir
los globos). Y mientras lo rezamos, vamos a agitarlo con el significado de que
lo que pedimos en la oración a nuestro Padre lo vamos a airear a nuestro
alrededor, no se va a quedar entre las cuatro paredes del templo.
Final de la misa.
Tiraremos todos los globos al aire y
jugaremos con ellos unos momentos. Hace falta salir de la misa con alegría y
sonrisa en nuestras caras.
domingo, 1 de marzo de 2020
CONVERTÍOS A MÍ DE TODO CORAZÓN (1): LA TIERRA
Hoy es el primer domingo de esta nueva cuaresma que iniciamos el miércoles pasado con la imposición de la ceniza. Tiempo de reflexión, de volver a la esencia de nuestra fe, de volver a Jesús. Es un tiempo de preparación, para poder celebrar la Pascua, la Resurrección de Jesús de corazón. Por eso el lema que os proponemos este año: CONVERTÍOS A MÍ DE TODO CORAZÓN. Y la conversión, el volver a ser discípulos de Jesús de manera consciente, es un camino, un proceso. Podría asemejarse al proceso que lleva la naturaleza cada año a renovar los paisajes, la vegetación. Se necesita el frio, los días nublados para que caigan la hojas secas y los frutos podridos y que nos quedemos en la esencia, en el árbol desnudo. A partir de aquí y gracias a la tierra, el aire, el sol, el agua, los cuidados pacientes, el árbol vuelve a reverdecer, a llenarse de hojas que dan sombra y frescor y a dar fruto. Por eso tenemos aquí este dibujo del árbol seco, que es como comenzamos este periodo de conversión, intentando quedarnos vacios, desnudos, para poder ir llenando nuestras venas de la vida de Jesús y empezar a revivir con la Resurrección.
Lo primero que hace falta es tierra donde asentarse, donde plantar el árbol. Esta tierra tiene que ser rica en nutrientes, los que saben de campo o tienen huerto lo saben de sobra. No todas las tierras sirven. Y además muchas veces en la tierra hay semillas de malas hierbas que nos roban energía y que estropean la tierra. Tenemos que procurar tener la tierra en buen estado, bien labrada y con todos los fertilizantes necesarios. Y estar pendientes de vigilar que no crezcan las malas hierbas. A veces nos dejamos llevar por la comodidad de no preparar la tierra, o dejar que crezcan las malas hierbas que normalmente crecen más rápido, sin esfuerzo y llenan la tierra de verdor a veces con flores muy bonitas pero que al final nos estropean el suelo y nos distraen de nuestro destino, que es dar frutos. Nuestro corazón tiene que ser como una buena tierra preparada para que el árbol reviva y de frutos.Hoy vamos a estar atentos, a la luz de la palabra, de reconocer esas tentaciones que a cada uno tiene en su corazón, esas malas hierbas que tienen a crecer de manera rápida, cómoda y espontánea. Vamos a intentar seguir el ejemplo de Jesús y rechazar aquello que nos separa de nuestro camino de conversión.
Perdón
Porque muchas veces nos dejamos llevar por la tentación del miedo que nos provoca el remover la tierra en la que estamos arraigados, por si encontramos cosas que no nos gustan. Señor ten piedad
Por todas las veces que rechazamos la ayuda, el consejo, la crítica de nuestros hermanos porque pensamos que nosotros solos, somos capaces de vivir nuestra fe y convertir nuestro corazón. Cristo ten piedad
Por las veces en que nos dejamos llevar por la comodidad y la seguridad de nuestra comunidad y no salimos de nuestras celebraciones, nuestros grupos y nuestra seguridad para ser una autentica Iglesia con corazón. Señor ten piedad
Monición a las lecturas
Escuchemos con atención las lecturas de hoy que nos orientan hacia una buena preparación de nuestro corazón para recibir el mensaje de vida eterna de Jesús. En la primera lectura del génesis recordamos el proyecto de Dios sobre nosotros, que somos vida a partir de la tierra, parte de su creación, y que estamos sujetos a las leyes de la naturaleza. En la carta del apóstol San Pablo, nos recuerda que a pesar de nuestras negaciones a nuestra esencia, a nuestro creador, Jesús nos sigue ofreciendo una vida eterna de acuerdo al plan inicial de la creación. Por último el Evangelio nos ofrece el ejemplo de Jesús que se mantiene fiel al proyecto del Reino a pesar de todas las distracciones que encontró en su vida y como con la oración supo rechazar la tentación.
Peticiones
Desde la sencillez de la tierra de nuestro corazón, que se esfuerza esta cuaresma en ser fértil para Dios y para los demás, acudimos a ti, Padre nuestro, para presentarte nuestros deseos y para que recrees en nosotros la experiencia de tu amor. OREMOS : Ayúdanos Padre a convertir nuestro corazón
• Dale, Señor, a tu Iglesia, un corazón con valor para dar con nuevos caminos, que construya vida a su alrededor, con creatividad, que tenga una profunda experiencia de ti, que sea experta en humanidad, que se prolongue hacia los últimos, que anuncie a Jesús de Nazaret. OREMOS
• Dale, Señor, a nuestro mundo, un corazón que sepa acoger la diferencia sin asustarse, que viva la no violencia, que defienda la justicia, la vida, la paz y que respete y disfrute de la naturaleza. OREMOS
• Dale, Señor, a nuestra comunidad parroquial de Valdefierro, un corazón que sepa leer la vida como historia de salvación, que esté dispuesto al encuentro contigo. Que te busque en todo y en todos, te encuentre y te contemple en las luces y en las sombras. OREMOS
• Danos a todos nosotros, Padre, un corazón que sepa compartir, que no acumule “cosas”, sino que se llene de personas. Un corazón que goce con quienes gozan, que sufra con quienes sufren, que sea libre para liberar, que su absoluto seas Tú, que considere relativo todo lo demás. OREMOS
• Danos también a nosotros, Padre, un corazón humilde que sepa diferenciar la mala hierba de las semillas del amor de Jesús, para que sepamos rechazar las tentaciones de cada día. OREMOS
Escucha, Padre, nuestra oración, y ayúdanos a convertirnos a Ti de todo corazón.
Ofertorio
Con estas hojas secas, caídas de las ramas del árbol de nuestro corazón, queremos ofrecerte todo aquello de lo que nos desprendemos en esta cuaresma, para estar libres e iniciar de nuevo tu camino en comunidad y poder dar frutos para la construcción de tu Reino.
Con esta maceta llena de tierra, te ofrecemos nuestro empeño en preparar un corazón sin malas hierbas y con todos los nutrientes necesarios para acoger y hacer crecer tu buena nueva entre nosotros.
Con el pan y el vino te ofrecemos los frutos que la tierra nos da con tu ayuda y con nuestro compromiso, y que nos permiten vivir entre nosotros la Buena Noticia de Jesús.
Oración
Por los millones de estrellas que brillan en el oscuro universo, Señor, quiero darte las gracias con un verso. Por el aire y el sol, puros y claros, te damos las gracias, Señor; por la hierba que crece en los prados, te damos las gracias, Señor; por todas las flores hermosas, por los árboles de copas frondosas, por las aves de voz melodiosa, te damos las gracias, Señor. La verde tierra se adentra en el mar y quienes vivimos aquí podemos recorrerla y disfrutar de sus montes y caminos, sus vacas, ovejas y cabras, sus ríos y sus rocas, sus playas y su arena. Gracias, Señor, por darnos esta tierra. Amén.
viernes, 21 de febrero de 2020
VIVIR DESDE DENTRO
Millones de cuerpos, todos diferentes, y, lo más sorprendente de todo, en cada cuerpo, un ser único, capaz de muchísimas cosas. En lo más profundo de cada uno nacen las cosas más hermosas, los sentimientos, los deseos, los sueños y las ilusiones. Aunque también es cierto que de dentro nacen las angustias, los miedos y las dudas.
Utilizamos con frecuencia expresiones como: “me ha dado un vuelco el corazón”, cuando de repente percibimos una situación de peligro en alguien a quien amamos; “tengo un nudo en la garganta”, cuando nos emocionamos; “tengo un nudo en el estómago”, cuando algo me produce miedo o ansiedad; “me han dado una patada en el estómago”, cuando me siento traicionado; “tengo el corazón en un puño”, cuando soy capaz de sentir el dolor de los demás… El interior de nuestro cuerpo, nuestras vísceras y nuestros sentimientos están totalmente conectados.
Aprender a conocernos es imprescindible para aprender a querernos, el primer paso para vivir desde dentro.
Conozco a personas a las que les da miedo mirarse; me refiero a mirarse de verdad. Yo también he pasado alguna etapa de mi vida en la que me asustaba. Y claro, vivía hacia fuera. Me ponía nerviosa la posibilidad de no gustarme y compararme continuamente con otros, o simplemente sentía que mirarme me iba a complicar la vida demasiado. Y sí, encontrarse con uno mismo para vivir desde ahí implica algunas cosas.
Primero, mirarse, aceptarse, gustarse y quererse. A veces nos ponemos demasiado “maquillaje”.
Después, aprender a escucharse.
Reconocer lo que nos hace daño y trabajar para ir sacándolo de nosotros y “dejándolo de lado”.
Dejarnos sorprender por todo lo que somos capaces de sentir, de crear.
Tener siempre los pulmones abiertos para reír, para llorar, para gritar, para simplemente respirar… Y un montón de cosas más.
Pero, sobre todo, vivir desde dentro lleva consigo descubrir que estamos “habitados” por alguien maravilloso, algo,… llámalo como quieras, yo digo “Dios”.
Cuando nos lanzamos al fondo del pozo que tenemos “en las tripas” y nos encontramos a nosotros mismos, todo se ve de otra manera. Entonces aprendemos a mirar, aceptar y querer a los demás; a escuchar; a no dejar entrar lo tóxico, lo que nos va a hacer daño; nos sorprendemos cada día por el regalo de la creación, por la naturaleza, por la vida, por la amistad; lloramos y reímos con el otro, somos capaces de gritar y denunciar la injusticia, respiramos cada detalle que la vida nos regala… Y muchas cosas más.
¡Ah! Y contagiamos nuestro espíritu y el amor de quien nos habita, de Dios, allá donde nuestros pies y nuestro corazón nos llevan.
Para terminar, quería compartir un pequeño consejo que recibí hace unos días por Whatsapp: “Si un día te sientes vacío… come; es HAMBRE”.
Parece un chiste, ¿verdad? Pues es muy cierto. Muchas personas, entre las que me incluyo, nos sentimos vacías en más ocasiones de las que nos gustaría. La solución para ese “vacío” no es otra que “comer”, alimentarse. Y ahí cada uno sabrá de qué. Hay muchos tipos de “comida”: las que son apetitosas pero engordan o sientan fatal, las que dejan con hambre, las sosas, … y también están las comidas que nos aportan lo que realmente necesitamos, las que nos dan energía, las que nos cuidan y verdaderamente nos alimentan. ¡Ahí queda eso!
Pilar Moreno
domingo, 16 de febrero de 2020
NUEVO NÚMERO DE NUESTRA REVISTA "EL PORCHE"
Teneis ya disponible el nuevo número de la revista "El Porche" con el título "Vivir desde dentro". Podeis descargarlo completo en https://drive.google.com/file/d/13ap7aAt35XupNPI58gntEW1yYqu2aZII/view
Para ir abriendo boca os dejamos aquí el editorial:
EDITORIAL
Vivir desde
dentro no siempre resulta positivo. Como botón de muestra, la persona
depresiva: vive desde un “dentro” que la oprime y sumerge en un paisaje
tenebroso y desesperanzador, que se le impone en su propio interior antes de
proyectarse sobre su exterior.
Además,
como bien sabemos, de dentro de nosotros vienen las malas intenciones, la
maldad, la malicia y ese sinfín de sentimientos agresivos negativos que tantas
cosas rompen en nuestro mundo y hacen, como dice Jesús, “impuro” al ser humano.
Es verdad,
sin embargo, que entrar dentro de uno mismo puede permitirnos descubrir poco a
poco la misteriosa “selva encantada” que constituye nuestro mundo psíquico, con
toda su inimaginable riqueza. Y con el tiempo podemos hasta acostumbrarnos a
vivir conscientemente desde allí, poniendo una sutil distancia última entre lo
que nos sucede y nuestro propia realidad interior. Algunos místicos llaman a esto el
“descubrimiento del alma”, pero nos recuerdan que este hecho fascinante aún no
es el final del camino.
Más hondo
todavía está el “dentro” que constituye el cimiento de nuestra propia vida, lo
que podríamos llamar la huella de Dios en nosotros...
Pero el
“dentro” desde el que este número de la revista El Porche nos invita a vivir no
es ninguno de los niveles anteriores de vida mental o espiritual que he
mencionado. Se trata de un “dentro” que está habitado, y en el que nunca
estamos solos, ni abandonados, ni faltos de amor. Jesús, en el evangelio de
Juan, nos dice que el Habitante de ese “dentro” es él, junto con el Padre y el
Espíritu Santo: “Vendremos a él [a la persona creyente] y haremos morada en
él”. Una promesa de futuro que, para todo creyente sincero, es ya realidad
presente…
J. Pedro Tosaus
miércoles, 25 de diciembre de 2019
PREGÓN DE NAVIDAD
Que se alegren los padres, los hijos, los amigos, los hermanos!
Los chicos y los mayores!
Que se alegren los que viven en el campo y los de la gran ciudad!
Los que salieron de sus casas y nunca más regresaron.
Los que un día llegaron de fuera y se quedaron.
Los que todavía no han encontrado un lugar donde reposar su cansancio.
Que se alegren los inquietos, los que buscan,
los que construyen, los que esperan, los cansados;
los que ríen y los que perdieron la sonrisa en el camino;
los que confían y los que dejaron de hacerlo.
Que se alegren los de corazón sencillo, los que sueñan ,
los que no se dan por vencidos y los que en algún momento ya tiraron la toalla.
Que se alegren los habitantes de la Tierra, ¡todos!,
porque Jesús nace cada día, cada amanecer,
en las pequeñas cosas, en los pequeños gestos;
porque nace en cada sonrisa y en cada llanto;
porque es el rostro de los indefensos, los desprotegidos,
los humillados y oprimidos, los que no cuentan, los invisibles;
porque su cuna es de tierra y de pajas;
porque Él hace grande lo más pequeño.
Que se alegren todos los corazones,
porque todavía hoy sigue naciendo la VIDA;
porque Jesús sigue habitando en lo más hondo de las personas,
porque se sigue encarnando en nosotros como lo hizo en María.
¡FELIZ NAVIDAD HERMANOS, FELIZ NOCHE BENDECIDA!
Los días de Navidad están llenos de momentos mágicos, de sueños y de buenos deseos; incluso parece que todos somos un poquito mejores. Sin embargo hay un peligro en estos días, una tentación en la que solemos caer con frecuencia. Quizá en teoría parece que tenemos claro que es Dios quien nace, pero en la práctica… Nos preocupamos demasiado por las cenas y comidas de Navidad y fin de año, por los regalos de los Reyes Magos, porque no falte ni un solo detalle. Estamos atareados en exceso por cosas superfluas, incluso discutimos por las tonterías más insignificantes… Y acabamos perdiendo el norte de lo auténtico, lo que verdaderamente importa: es el ser humano quien merece la pena, las personas que Dios ha puesto a nuestro alrededor, porque es ahí donde Jesús nace, en el corazón de cada uno de nosotros: ¿Qué lugar ocupa en nuestra vida cotidiana el saber escuchar, el sonreír, el comprender, el perdonar, el respetar, el aceptar… ¿Aprovechamos al máximo cada minuto de nuestra vida con aquellos a quienes queremos? ¿Y con aquellos que nos necesitan?
Esperamos que este vídeo nos sirva como reflexión para esta Navidad y para todos los días del año.
Los chicos y los mayores!
Que se alegren los que viven en el campo y los de la gran ciudad!
Los que salieron de sus casas y nunca más regresaron.
Los que un día llegaron de fuera y se quedaron.
Los que todavía no han encontrado un lugar donde reposar su cansancio.
Que se alegren los inquietos, los que buscan,
los que construyen, los que esperan, los cansados;
los que ríen y los que perdieron la sonrisa en el camino;
los que confían y los que dejaron de hacerlo.
Que se alegren los de corazón sencillo, los que sueñan ,
los que no se dan por vencidos y los que en algún momento ya tiraron la toalla.
Que se alegren los habitantes de la Tierra, ¡todos!,
porque Jesús nace cada día, cada amanecer,
en las pequeñas cosas, en los pequeños gestos;
porque nace en cada sonrisa y en cada llanto;
porque es el rostro de los indefensos, los desprotegidos,
los humillados y oprimidos, los que no cuentan, los invisibles;
porque su cuna es de tierra y de pajas;
porque Él hace grande lo más pequeño.
Que se alegren todos los corazones,
porque todavía hoy sigue naciendo la VIDA;
porque Jesús sigue habitando en lo más hondo de las personas,
porque se sigue encarnando en nosotros como lo hizo en María.
¡FELIZ NAVIDAD HERMANOS, FELIZ NOCHE BENDECIDA!
Los días de Navidad están llenos de momentos mágicos, de sueños y de buenos deseos; incluso parece que todos somos un poquito mejores. Sin embargo hay un peligro en estos días, una tentación en la que solemos caer con frecuencia. Quizá en teoría parece que tenemos claro que es Dios quien nace, pero en la práctica… Nos preocupamos demasiado por las cenas y comidas de Navidad y fin de año, por los regalos de los Reyes Magos, porque no falte ni un solo detalle. Estamos atareados en exceso por cosas superfluas, incluso discutimos por las tonterías más insignificantes… Y acabamos perdiendo el norte de lo auténtico, lo que verdaderamente importa: es el ser humano quien merece la pena, las personas que Dios ha puesto a nuestro alrededor, porque es ahí donde Jesús nace, en el corazón de cada uno de nosotros: ¿Qué lugar ocupa en nuestra vida cotidiana el saber escuchar, el sonreír, el comprender, el perdonar, el respetar, el aceptar… ¿Aprovechamos al máximo cada minuto de nuestra vida con aquellos a quienes queremos? ¿Y con aquellos que nos necesitan?
Esperamos que este vídeo nos sirva como reflexión para esta Navidad y para todos los días del año.
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